El casting de Donald Trump: un ejemplo extremo de simulacro político

En el libro “Regime Change”, escrito por Maggie Haberman y Jonathan Swan, se describe un método poco convencional usado por Donald Trump para conformar su gabinete en noviembre de 2024, en su club Mar-a-Lago. Ocho televisores mostraban fotos, biografías y apariciones televisivas de candidatos mientras Trump, acompañado de figuras de confianza, revisaba cada perfil visualmente. Para el puesto de director de la CIA, eligió a John Ratcliffe, calificándolo prácticamente como un actor salido de un casting de Hollywood, destacando su imagen más que su trayectoria. De modo similar, Pete Hegseth, un presentador de televisión con problemas personales y sin experiencia ejecutiva, fue seleccionado como ministro de Defensa debido a su buena presencia en cámara. Esta manera de seleccionar cargos mostró un énfasis en la imagen y en la capacidad de simulación más que en competencias reales.

Simulacro en la política chilena: el caso Mara Sedini

Esta escena resonó con la entrevista de Mara Sedini, exsecretaria general de Gobierno de Chile, quien narró una conversación con Alejandro Irarrázaval, un influyente asesor del Segundo Piso, donde se le dijo que en ese gobierno todo era aburrido, incluso el comportamiento y lenguaje. Intrigada, Sedini preguntó qué debía hacer, recibiendo la respuesta: "¿Eres actriz? Entonces actúa".